El Prorrectorado de Enseñanza de la Universidad de la República realizó, el 3 de junio en el Edificio Clotilde del Campus Luisi Janicki: pioneras universitarias, la primera jornada del ciclo Debates sobre la enseñanza universitaria, dedicada a las políticas y experiencias de fortalecimiento y renovación en los inicios de la formación universitaria. La actividad convocó a autoridades, equipos docentes y referentes académicos para reflexionar sobre los desafíos del primer año, el análisis curricular y las trayectorias educativas, en el marco de una agenda de trabajo que tendrá una segunda instancia el 17 de junio.
La apertura estuvo a cargo del rector de la Universidad de la República, Héctor Cancela, y del prorrector de Enseñanza, Pablo Martinis. En su intervención, Cancela señaló la relevancia estratégica de los primeros años universitarios en un contexto de crecimiento sostenido de la matrícula y de mayor diversidad territorial, social y educativa entre quienes ingresan a la institución. En ese marco, planteó que la Universidad enfrenta el triple desafío de continuar democratizando el acceso, fortalecer la permanencia y mejorar el egreso, acompañando especialmente el tránsito entre la educación media y la vida universitaria.
Por su parte, Martinis ubicó la jornada dentro de una línea de trabajo sostenida por el Prorrectorado de Enseñanza, orientada a poner en discusión aspectos centrales de la enseñanza universitaria. Señaló que los inicios de la formación constituyen un tramo decisivo para sostener las trayectorias educativas y destacó la importancia de abordar esta etapa desde una mirada institucional amplia, capaz de reconocer experiencias acumuladas, tensiones persistentes y posibles líneas de acción para la mejora.
La primera mesa reunió perspectivas políticas e institucionales sobre las problemáticas del ingreso y las proyecciones de mejora. Participaron Arturo Briva, decano de la Facultad de Medicina y coordinador del Área Salud; Mauricio Cabrera, director del Cenur Litoral Norte, en representación de la Comisión Coordinadora del Interior; Nicolás Duffau, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, en representación del Área Social y Artística; y Pablo Ezzati, decano de la Facultad de Ingeniería, en representación del Área de Tecnologías y Ciencias de la Naturaleza y el Hábitat. Las intervenciones coincidieron en señalar que el aumento y la diversificación del ingreso constituyen un logro de la democratización universitaria, pero también generan nuevas exigencias pedagógicas, curriculares, éticas y de gestión para sostener trayectorias educativas de calidad.
Entre los principales ejes de discusión se destacó la necesidad de diseñar respuestas diferenciadas para estudiantes con recorridos previos diversos, sin contraponer democratización y excelencia académica. Las exposiciones abordaron temas como la numerosidad estudiantil, la relación entre cantidad de estudiantes y recursos docentes, el acompañamiento personalizado, las tutorías entre pares, la movilidad horizontal, la articulación con otros subsistemas educativos, la territorialización de la enseñanza y la importancia de contar con información e indicadores que permitan evaluar las políticas implementadas.
Luego del intercambio inicial, la jornada incluyó una sesión de pósteres de proyectos concursables de Innovaciones Educativas y APACAD desarrollados entre 2019 y 2024. Esta instancia permitió recuperar experiencias orientadas a los primeros años, con énfasis en estrategias de apoyo académico, materiales didácticos, tutorías, cursos propedéuticos, trabajo en pequeños grupos, lectura y escritura académica, y abordajes vinculados a la inclusión académica. La sistematización presentada por Vanesa Sanguinetti subrayó que el ingreso universitario no implica únicamente aprender nuevos contenidos, sino también incorporarse a nuevas lógicas disciplinares, institucionales y curriculares.
La segunda mesa académica puso en común experiencias de servicios universitarios que vienen desarrollando políticas específicas para fortalecer las trayectorias iniciales. Elena Castelló presentó el plan de fortalecimiento de las trayectorias iniciales de la Facultad de Ingeniería, organizado en nueve líneas de trabajo y motivado, entre otros factores, por el aumento sostenido de inscripciones y de estudiantes recursantes. Graciela Plachot compartió la experiencia de la Facultad de Psicología, destacando los desafíos de una población de ingreso numerosa, diversa y atravesada por desigualdades, así como la importancia de pensar el ciclo inicial como un espacio de contención, afiliación institucional y construcción progresiva del oficio de estudiante. Valentina Buschiazzo presentó aportes desde la Facultad de Ciencias Sociales, con foco en el acompañamiento estudiantil, la articulación de contenidos y la necesidad de comprender la permanencia como parte del derecho a la educación superior.
La jornada también contó con la intervención de Gabriel Errandonea, coordinador del Área de Evaluación de Políticas de Enseñanza del Prorrectorado de Enseñanza, quien presentó avances de estudios sobre niveles de aprobación en primer año. Su exposición propuso una mirada cuidadosa sobre el uso de registros, datos e indicadores, señalando que estos permiten aproximarse a procesos institucionales complejos, pero no deben confundirse con la experiencia concreta de estudiantes, docentes y equipos universitarios. A partir del análisis de registros de evaluación de la Universidad de la República, Errandonea planteó que las trayectorias tempranas muestran diferencias significativas entre servicios y unidades curriculares, lo que permite identificar factores institucionales, curriculares y pedagógicos que inciden en los procesos de avance, rezago o desvinculación.
Por su parte, Mercedes Collazo, profesora titular de la Unidad Académica del Prorrectorado de Enseñanza, invitó a profundizar la reflexión sobre las transiciones entre la educación media y la educación superior desde una perspectiva curricular y pedagógica. Su intervención retomó los elementos surgidos durante la jornada para proyectar posibles líneas de trabajo a corto y mediano plazo, entre ellas la necesidad de fortalecer la planificación educativa, monitorear las trayectorias en el contexto específico de cada carrera, revisar los criterios de participación docente en los primeros años y pensar sistemas de apoyo e incentivos que acompañen efectivamente la enseñanza en este tramo. También subrayó la importancia de traducir los diagnósticos en acuerdos institucionales concretos que permitan sostener políticas de acompañamiento, renovación curricular y mejora de la experiencia estudiantil.
La jornada dejó planteada una agenda de trabajo amplia para la Universidad: revisar las políticas de ingreso, fortalecer los dispositivos de acompañamiento, mejorar la coordinación curricular, consolidar sistemas de información para la toma de decisiones, articular esfuerzos entre servicios y subsistemas, y reconocer la centralidad de la enseñanza en la tarea docente. El ciclo continuará el 17 de junio con una nueva instancia dedicada a profundizar en las experiencias de fortalecimiento y renovación de los primeros años, las políticas de inclusión académica y los apoyos pedagógicos necesarios para sostener trayectorias universitarias más democráticas, equitativas y de calidad.









