Udelar puso en común criterios y experiencias para integrar la inteligencia artificial en la enseñanza

La Jornada Inteligencia Artificial + Enseñanza reunió el 12 de agosto, en el Edificio Clotilde del Campus Luisi Janicki, a autoridades, especialistas, docentes y estudiantes de distintos servicios universitarios. La actividad, segunda instancia del ciclo «Jornadas de Inteligencia Artificial en la Udelar: hacia un uso responsable y humano de la IA», articuló orientaciones institucionales, debates sobre autoría y educación abierta y diez experiencias desarrolladas en la Universidad de la República.

Una política universitaria con la enseñanza en el centro

La mesa de apertura estuvo integrada por Pablo Martinis, prorrector de Enseñanza e Ignacio Rojí, representante del Orden Estudiantil en el Consejo Directivo Central e integrante del Grupo de IA Central. Martinis ubicó el debate dentro del proyecto político-pedagógico de la Udelar y sostuvo que la incorporación de herramientas debe fortalecer la construcción de igualdad, la democratización del conocimiento y la deliberación de la comunidad universitaria. Al referirse al vínculo intersubjetivo que hace posible el hecho educativo, afirmó que «estas tecnologías nunca pueden sustituir ese vínculo»

Rojí retomó cuatro énfasis de los once principios rectores aprobados por el Consejo Directivo Central: centralidad de lo humano, transparencia en los usos, soberanía universitaria y formación. Desde la perspectiva estudiantil, planteó que la respuesta institucional no puede consistir en empobrecer las propuestas de enseñanza por temor al uso de inteligencia artificial, sino en construir acuerdos explícitos, sostener tareas con sentido y formar para un uso crítico que potencie las capacidades propias.

A continuación, Fernando Harreguy, en representación del grupo del Prorrectorado de Enseñanza que estuvo trabajando en la temática, presentó el documento «Inteligencia Artificial + Enseñanza». La propuesta complementa el marco general de la Udelar con orientaciones específicas para las prácticas educativas y se concibe como un punto de partida para que los servicios elaboren criterios situados. Entre sus ejes aparecen la coherencia didáctica, la protección de datos, la transparencia, la accesibilidad, el cuidado de la autoría y la cautela ante detectores que no ofrecen resultados confiables.

La orientación central quedó condensada en una frase: «primero está la clase, después la herramienta». Esto supone definir antes los objetivos de enseñanza, los aprendizajes que se busca promover y las formas de evaluación; solo entonces corresponde decidir si una herramienta de IA aporta valor. El documento también propone que cada curso haga explícitos sus acuerdos de uso, de modo que docentes y estudiantes sepan qué prácticas están habilitadas, cuáles requieren declaración y cuáles no son pertinentes.

De la reacción inicial a la construcción institucional

En la conferencia «Itinerarios institucionales: la IA generativa en la universidad (2023-2026)«, Silvia Andreoli, directora general del Centro de Innovación en Tecnología y Pedagogía de la Universidad de Buenos Aires (CITEP-UBA), reconstruyó el recorrido de esa institución frente a la expansión de la IA generativa. «En el 2023 la universidad no descubrió la inteligencia artificial», ironizó para recordar que la UBA ya contaba con laboratorios, equipos y experiencias previas; lo que cambió fue la extensión de estas tecnologías hacia múltiples campos y prácticas cotidianas.

Andreoli describió un proceso que pasó del relevamiento de usos y preocupaciones a la conformación de comunidades de práctica, la producción de lineamientos y el desarrollo de proyectos institucionales. Entre las preguntas que ordenaron ese itinerario mencionó qué tareas se delegan, cómo se transforman los tiempos de la enseñanza, qué sucede con la autoría y qué capacidades necesita sostener una universidad para no depender por completo de infraestructuras ajenas. Presentó, además, pilotos orientados a acompañar la elaboración de instrumentos de evaluación y a anticipar trayectorias estudiantiles, siempre con decisiones académicas y pedagógicas a cargo de personas.

Educación abierta, infraestructura y derechos

Patricia Díaz, de DATA Uruguay y docente en las facultades de Información y Comunicación e Ingeniería, abordó el «Impacto de la IA en las prácticas de enseñanza abierta y en las comunidades de educación abierta«. Propuso recuperar la dimensión política de la educación abierta: no se trata solo de que un contenido esté disponible, sino de quién puede acceder, bajo qué reglas, mediante qué infraestructuras y con qué posibilidades reales de examinarlo, adaptarlo y compartirlo.

Desde esa perspectiva, la IA generativa desplaza parte del debate desde los recursos y sus licencias hacia sistemas opacos, condiciones de uso cambiantes y modelos entrenados con grandes volúmenes de información. Díaz llamó la atención sobre una asimetría: las comunidades educativas encuentran obstáculos cuando reclaman excepciones para enseñar, preservar o adaptar, mientras que la extracción masiva de datos suele presentarse como innovación. Lo resumió así: «Cuando la flexibilidad beneficia el interés público es un peligro. Cuando beneficia el capital es innovación».

Su exposición propuso actualizar las políticas institucionales, incorporar criterios de derechos humanos en las compras y contrataciones tecnológicas y fortalecer la formación crítica. También defendió aquello que distingue a las comunidades de educación abierta: la posibilidad de intervenir los materiales, discutirlos y situarlos, en lugar de limitarse a recibir una respuesta generada.

Autoría y escritura creativa

Caroline Trevisan, asistente del Programa de Lectura y Escritura Académicas del Prorrectorado de Enseñanza, presentó «Escritura creativa e IA: experiencia en la redacción de las bases del concurso Llego y te cuento«. El caso mostró cómo una decisión aparentemente acotada —definir qué decir sobre IA en una convocatoria de relatos— abrió preguntas sobre autoría, originalidad, ética y aprendizaje.

El equipo optó por no formular una prohibición basada en una tecnología determinada y por resguardar, en cambio, el carácter propio y original de las obras: no podían ser el resultado de sistemas, herramientas o técnicas que comprometieran la autoría. Trevisan trasladó la discusión al aula y planteó que «es posible un uso de inteligencia artificial como asistente y no como un sustituto de procesos cognitivos». En escritura, esto implica preservar las operaciones mediante las cuales se relacionan ideas, se construyen categorías y se produce conocimiento.

Diez experiencias de enseñanza en la Udelar

La segunda parte de la jornada reunió diez experiencias seleccionadas a través de Participa Udelar. En conjunto mostraron que la integración de IA adquiere sentidos diferentes según la disciplina, la población estudiantil, los objetivos del curso y los problemas que cada equipo busca resolver.

Innovación social en la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración. Victoria Morelli y Paola Pittini presentaron la incorporación de IA generativa en un curso basado en proyectos. Quince equipos la utilizaron de forma iterativa para desarrollar propuestas de innovación social, con énfasis en creatividad, pensamiento crítico y revisión de resultados.

Usos y desafíos en Ciencias Sociales del CENUR Litoral Norte. Natalie Robaina, del Departamento de Ciencias Sociales, y Leticia Pou, de la Unidad de Apoyo a la Enseñanza de la sede Salto, compartieron una investigación sobre percepciones y prácticas de docentes y estudiantes. Los hallazgos mostraron posiciones docentes diversas y alertaron que las brechas socioeconómicas también atraviesan la capacidad de contrastar información.

Alfabetización informacional en la Facultad de Enfermería. Mariela Ruiz y Alejandra Magnin, del Departamento de Documentación y Biblioteca, integraron la IA a sus talleres para estudiantes. La propuesta enseña a verificar referencias, declarar los usos y proteger datos sensibles, especialmente relevantes en contextos clínicos.

IA como tutora de proyecto en Inglés I. Silvia Laborde Castro, tutora de proyecto para Inglés I en el CENUR Noreste, presentó un asistente configurado para acompañar, paso a paso, a estudiantes de TED y TESIPA en la elección del tema, el vocabulario, la escritura y la preparación de una exposición. La evaluación y la presentación final permanecen a cargo de docentes y estudiantes, y el dispositivo prioriza repositorios académicos y fuentes nacionales.

La mirada estudiantil en la Facultad de Ciencias Sociales. Abril Segredo Vázquez, estudiante de la Licenciatura en Sociología, expuso resultados preliminares de un estudio sobre experiencias y percepciones de estudiantes ante la IA generativa. El trabajo identificó usos reflexivos y estrategias de verificación, pero también tensiones vinculadas con dependencia, culpa, evaluación y pensamiento crítico.

Un modelo de gobernanza pedagógica en el CENUR Noreste. Mariana Porta Galván, del Centro de Estudios de Frontera, presentó un modelo que articula resultados de aprendizaje, procesos cognitivos, tipo de interacción con IA, responsabilidades que debe conservar el estudiantado y formas de evaluación. Su primer ciclo de validación se realizó con seis docentes y prevé continuar mediante comunidades académicas de práctica.

Formación en el Departamento de Educación Médica. Lucía González Perilli y el equipo de la Facultad de Medicina reseñaron el trabajo iniciado en 2023 con seminarios, talleres para estudiantes de primer año y cursos destinados a docentes del área de la salud. La experiencia combina aproximación práctica, reflexión ética e intercambio interdisciplinario para asumir la responsabilidad formativa de la institución.

IA y proyecto editorial colaborativo en FADU. Erika Bernhardt Fernández y Camila García, en representación del equipo de Tipografía III de la Licenciatura en Diseño de Comunicación Visual, compartieron una experiencia con 102 estudiantes. La IA se habilitó para apoyar la elaboración inicial de contenidos, con lectura previa, revisión docente y reelaboración; el desafío quedó desplazado hacia cómo regular, evaluar y preservar la exploración propia del diseño.

Tres estrategias para una unidad curricular masiva de Enfermería. La Unidad Académica de Salud del Adulto y el Anciano, dirigida por Virginia Aquino, condensó las propuestas de Carolina Ocampo, Florencia Pisón y Patricia Pérez: alfabetización del equipo docente, un asistente virtual integrado a EVA-Moodle para consultas administrativas y microcápsulas en distintos formatos. El objetivo fue liberar tiempo para el acompañamiento pedagógico y la práctica clínica sin sustituir el juicio docente.

Más de una década de aprendizaje automatizado en la región Este. Carolina Crisci Karlen y Ángel Segura, del Departamento de Modelización Estadística de Datos e Inteligencia Artificial (MEDIA) del CURE, reconstruyeron una trayectoria iniciada en 2005 y radicada en Rocha desde 2013. Cursos, tesis, investigación aplicada y materiales abiertos han acercado el aprendizaje automático a participantes de biología, geociencias, economía, psicología, agronomía, medicina y otras áreas.

Pensar desde los contextos

La jornada cerró con un espacio de intercambio y un postencuentro de café, diálogos y pósters. Al comentar las experiencias, Andreoli destacó su carácter situado y la deliberación pedagógica que las sostenía: «Acá no hay automatización, hay docentes pensando».

El recorrido dejó una orientación compartida: la Udelar no parte de una respuesta única ni de la adopción automática de herramientas. Parte de sus fines, de las condiciones concretas de enseñanza y de la capacidad de su comunidad para acordar, experimentar, evaluar y corregir.

Los materiales de esta y las demás jornadas están disponibles en https://udelar.edu.uy/ia/jornadas2026.

El registro audiovisual de la jornada está disponible en Youtube:

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